¿Sabes cómo bajar el nivel de estrés con la respiración?

Puedes hacerlo de forma muy eficaz con la llamada respiración profunda. Es la herramienta más fácil de usar y la que mas a mano tienes, siempre la llevas contigo. De manera, que no subestimes su ayuda en tu lucha contra el estrés.

¿Sabías que, el estrés es «un invento» de autoprotección?

Es una respuesta primaria de nuestro organismo, para que seamos capaces de correr más rápido, ser más fuertes o resistir más, ante el posible peligro.

De modo que en los momentos de estrés nuestra sistema nervioso simpático se activa. Y con su puesta en marcha se desencadenan una serie de importantes y poderosos cambios fisiológicos:

  • sube la adrenalina,
  • aumenta la frecuencia cardíaca,
  • se acelera la respiración
  • y sube la presión arterial, lo que a su vez permite que la sangre fluya hacia las extremidades y que por ejemplo podamos salir corriendo.

Seguro, que en algún momento los has experimentado a todos. Sin embargo esta maravilla de la naturaleza, que debe servir para protegernos, tiene un par de fallos y es que no diferencia entre peligros reales o ficticios y suprime la respuesta del sistema inmunológico. He aquí el peligro, si el estrés se convierte en una compañía constante, corremos el riesgo de sufrir problemas de salud.  Conclusión, mientras un poco de estrés nos puede ayudar en determinadas situaciones,  el estrés sostenido no suele ser una buena compañía.

Una de las soluciones contra estrés, también viene de la mano de nuestro propio cuerpo. Se tarta de la solucione mas sencilla, accesible y poderosa y que siempre va con nosotros a todos lados. Hablamos de la respiración profunda, una excelente aliada para controlar las situaciones de tensión de una forma rápida y efectiva.

¿Sabes porque es tan eficaz?

Pues, porque cuando respiramos profundamente conseguimos centrar nuestra atención. Con ello enviamos un mensaje al cerebro para que se calme y relaje. Focalizando y respirando de forma controlada, conseguimos ralentizar los latidos del corazón, disminuir la presión arterial y finalmente rebajamos la tensión neuromuscular y con ello la ansiedad.

¿No sabes si funciona? Te digo que sí, puedes bajar el nivel de estrés con la respiración profunda. Sigue estas instrucciones y compruébalo.

  • Busca un lugar cómodo y tranquilo para sentarte, o tumbarte.
  • Debes saber que el objetivo de toda respiración que hagas, es dirigirla hacía el abdomen.
  • Cada inhalación debe expandirlo por completo. Para ayudarte, puedes imaginarte que es un globo que estás inflando y desinflando rítmicamente.
  • Recuerda inhalar por la nariz durante unos 5 segundos y exhalar por la boca, alarga a 6 si puedes.
  • Contar mentalmente, te ayudará  a centrarte aún mejor.
  • Haz mínimo 3 respiraciones profundas y observa cómo te sientes al final de la prueba.

si lo estás haciendo bien? Aquí te dejo el vídeo que te ayudará a comprobarlo.

 

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